PAOLA & REGINA

Una boda entre México y Galicia en el Invernadero del Pazo de Santa Cruz


Hay bodas que cuentan una historia desde el primer momento, y la de Paola y Regina es una de ellas.


Aunque ambas viven en México, Galicia siempre ha ocupado un lugar muy especial en sus vidas. Paola tiene raíces gallegas y, gracias a ella, Regina se enamoró profundamente de esta tierra, de su paisaje, de su gente y, por supuesto, de su gastronomía. Por eso, cuando llegó el momento de decidir dónde celebrar su boda, no tuvieron ninguna duda: querían hacerlo en Galicia.


El escenario elegido fue el Invernadero del Pazo de Santa Cruz, en Bueu, un lugar que combina naturaleza, historia y una luz increíble, perfecta para celebrar una boda íntima y elegante.


Pero había un motivo más para escoger este lugar. Si hay algo que apasiona a Paola y Regina es disfrutar de una buena mesa, y saber que el banquete estaría dirigido por Pepe Solla terminó de convencerlas. La experiencia gastronómica fue, como esperaban, uno de los grandes protagonistas del día, sorprendiendo a todos sus invitados.


Cada rincón del invernadero reflejaba una cuidada armonía gracias al trabajo conjunto de Con Tacones y de Boda, Brasaani Studio y En2Detalles. La wedding planner se encargó de conceptualizar y coordinar toda la decoración del espacio, mientras que Brasaani Studio dio vida al diseño floral con una propuesta elegante, natural y llena de color. En2Detalles completó la puesta en escena con el mobiliario y los elementos decorativos, consiguiendo una atmósfera romántica y sofisticada que se integraba a la perfección con la arquitectura y el entorno verde del pazo.


Uno de los looks de la boda fue un espectacular vestido de Luciana Balderrama, que encajaba a la perfección con la estética elegante y contemporánea de la celebración. Tanto Paola como Regina confiaron su maquillaje y peinado a Manuela Restrepo Beauty, que supo potenciar la personalidad de cada una con un resultado fresco, natural y sofisticado.


La ceremonia fue, sin duda, uno de los momentos más emotivos de la jornada. Conducida por Hugo Andrade, consiguió emocionar, hacer reír y convertir cada palabra en un recuerdo imborrable para la pareja y sus seres queridos. Fue una ceremonia muy personal, llena de complicidad y de historias compartidas que hicieron que nadie pudiera contener las lágrimas... ni las sonrisas.


Como fotógrafos, acompañar a Paola y Regina en un día tan especial fue un auténtico privilegio. Nos encantan las bodas en las que cada decisión tiene un significado, donde el lugar, las personas y cada detalle hablan de la historia de quienes se casan. Y cuando además cuentas con un equipo de profesionales que comparte esa misma sensibilidad, el resultado solo puede ser un día inolvidable.